domingo, 1 de febrero de 2009
pleno bullicio.
En el post anterior os dejo con la intriga de que pudo pasar después de que mortadelo leyera la carta. Pues bien, yo no podía dejar de pensar en todo lo que ocurría, miraba con disimulo a Mortadelo, todos los indicios mostraban a una persona dulce, emocionada y enamorada. Llegó incluso a canturrear alguna canción y a dibujar corazones en su mesa. Todo era perfecto, y yo solo tendría que esperar el momento en el que él se acercara a mí, para mostrarme su afecto, igual, incluso me mandaba una carta, o me invitaba a bailar, mi cabeza no dejaba de pensar, montando historias maravillosas, en las que Mortadelo y yo, eramos sus protagonistas indiscutibles. De repente, se levantó y vino hacia mí, con la carta en su mano, si!!! Mortadelo me miraba, y sus pasos multiplicaban por mil, los latidos de mi corazón, no sé de donde saqué fuerzas, porque en algún instante pensé que me desmayaba. Lo que pasó, os lo cuento en el siguiente post.
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