domingo, 1 de febrero de 2009

pobre ilusa.

Ya lo tenía frente a mí, con la carta en su mano, yo me hacía la distraída, para que no notara nada. Cuando me nombró, me giré hacia él de forma coqueta, y entornando mis ojos, abanicados por mis largas pestañas. ¿Qué quieres Mortadelo? le dije en tono indiferente. Lo que me dijo después, rompió mi corazón en lo más profundo, y es que las cosas, nunca salen como una las planea.
Ofelia, me dijo en susurro, mira lo que acabo de recibir, espero que guardes el secreto, es una carta de la señorita Irma a la que amo en silencio, son sus sentimientos hacia mí, que son recíprocos, y esta noche pienso invitarla.
En ese instante mi cara se iba poniendo roja, para pasar a un tono violáceo por momentos, el insulto que lancé a pleno pulmón, no voy a repetirlo por respeto a vosotros, que sois mis amigos.
Nunca se lo perdonaré, por cierto, la guerra con Irma, acaba de comenzar!!!.

pleno bullicio.

En el post anterior os dejo con la intriga de que pudo pasar después de que mortadelo leyera la carta. Pues bien, yo no podía dejar de pensar en todo lo que ocurría, miraba con disimulo a Mortadelo, todos los indicios mostraban a una persona dulce, emocionada y enamorada. Llegó incluso a canturrear alguna canción y a dibujar corazones en su mesa. Todo era perfecto, y yo solo tendría que esperar el momento en el que él se acercara a mí, para mostrarme su afecto, igual, incluso me mandaba una carta, o me invitaba a bailar, mi cabeza no dejaba de pensar, montando historias maravillosas, en las que Mortadelo y yo, eramos sus protagonistas indiscutibles. De repente, se levantó y vino hacia mí, con la carta en su mano, si!!! Mortadelo me miraba, y sus pasos multiplicaban por mil, los latidos de mi corazón, no sé de donde saqué fuerzas, porque en algún instante pensé que me desmayaba. Lo que pasó, os lo cuento en el siguiente post.

Un momento color rosa.

Después de muchos días ideando estrategias, pasando nervios, emociones...
La carta por fín llegó a su mesa, cuando abrió el sobre, el aroma inundó toda la oficina, en ese momento, pensaba que el corazón se salía de mi pecho, que emoción!!!. Pude ver como su cara se iluminaba y sus ojos desprendían destellos de felicidad. Miró alrededor y acercó a su cara el papel que tan amorosamente yo había escrito, despues lo acercó a su pecho y lanzó un suspiro, no podía creer lo que me estaba pasando. Mortadelo por fín sabría como lo amaba y todos los sueños que estaban en mi cabeza, se tornarían realidad, lo que ocurrió despues de eso, os lo cuento en el siguiente post.