miércoles, 11 de marzo de 2009
quiero dejar el juego.
Creo que las cosas tienen un principio y un fin. Un juego se hace para compartir, disfrutar con la gente que quieres, pero cuando faltan esos ingredientes, me aportan un cierto toque de amargura. Cuando sientes que te hacen el vacío, pasan de ti, a veces siento huídas, que me hacen sentir incómoda... es el momento de retirarse. Cuando dejas algo, siempre hay fallos, nunca llueve a gusto de todos. Hoy por hoy, ya no tiene sentido. He superado rupturas peores, sé que podré superarlo, no es el mejor momento para mí, pero quizá por eso, sea el perfecto. Desaparecer es imposible, pero intentaré dejar la menor huella posible, nunca entenderé que ha pasado, igual has rumiado algo que está solo en tu cabeza, la falta de comunicación ha sido total, no puedo fingir que no pasa nada, me duele, y no quiero añadir mas dolor a mi corazón desgarrado. Al final haré referencia a focusdep, una gran página.
algo imposible.
Desde aquél percance, tengo a Bacterio pegado a mis faldas, día y noche. Sinceramente el tenerlo tan cerca, a veces, me hace replantearme cosas. Por un lado, una amistad con él sería perfecta, si no fuera por el matiz de que él lanza miradas desafiantes a mi canalillo cuando hablamos. Uf, no sabéis como odio eso, hablar de la fosforilación aciclíca en medio de probetas, microscopios, centrifugadoras y ese olor tan especial que desprende la habitación de Bacterio, no son el lugar idóneo para que salte la chispa o algún matiz de posible romance. Sí, el mundo es injusto, por mucho que Bacterio quiera, es mortadelo el que hace que me tiemblen las rodillas y mi corazón quiera salir alocado de mi pecho. Bacterio... quizá en otra vida...
domingo, 1 de marzo de 2009
Bacterio como drag queen.
Ya ha pasado un mes desde aquel percance. No penséis que mortadelo salió airoso de todo aquello, primero le hice saber quien era el autor de esa carta, pero claro, no le dije la verdad, le dije que había sido el profesor Bacterio, un personaje algo alocado e inteligente. Me encantó ver su cara de repugnancia (recordad que había olido, besado y hasta suspirado delante de esa carta). Al final fue hasta cómico!! Mortadelo se moría solo con pensar en esos labios cubiertos de carmín debajo de esa larga y greñuda barba. Pero, no podía conformarme con eso, en cuestión de guerras, de antemano siempre he ganado la batalla, el final estaba sentenciado antes incluso de que comenzara la contienda. Os contaré mas cosas en el siguiente post.
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